Autor: Andrés Salazar

  • Jacqueline Nova, la pionera de la música electrónica en Colombia

    Jacqueline Nova, la pionera de la música electrónica en Colombia

    Imagen tratada con Inteligencia artificial

    Nostalgia.

    En una época donde la música académica era territorio casi exclusivo de hombres, hubo alguien que decidió desafiarlo todo. Hoy en Descongelados de La Nevera Sonora le contamos la historia de la primer mujer graduada como compositora en Colombia. 

    Jacqueline Nova nació un 1 de enero de 1935 en Bélgica, de donde era su madre, pero a los pocos meses se mudó a Bucaramanga, de donde era su padre. Allí haría el colegio y estudiaría piano clásico, su primer amor y puerta de entrada al mundo de la música.

    En el ‘55 se fue a Bogotá a estudiar en el Conservatorio de la Universidad Nacional, donde recibiría clases con grandes referentes de la música contemporánea en el país. Ahí se graduaría como la primera mujer en obtener un título de composición en Colombia. Posteriormente continuaría su formación en Buenos Aires.

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    Desde la academia exploró la música contemporánea, la electroacústica, el serialismo, la poesía y la electrónica. Siempre tuvo un interés particular en la experimentación y nunca le interesó seguir las reglas o etiquetarse bajo un género: su propuesta fue, ante todo, vanguardista. 

    Nova desarrolló su carrera en un entorno profundamente conservador y dominado por hombres. Fue mujer y lesbiana en una escena académica y artística donde esas identidades eran vistas como una anomalía. A pesar de esto, logró consolidar una trayectoria sobresaliente llena de premios, reconocimientos y aplausos, convirtiéndose en un símbolo para las mujeres en la música colombiana. 

    En una Bogotá que vivía grandes cambios industriales, que recibía nuevas tecnologías y empezaba a ver el auge cosmopolita de los años 60 y 70, la música de Nova servía como una diálogo con el presente. Obras como Creación de la Tierra, De las Hojas Secas del Verano o Metamorfosis III, sonaban disonantes, cacofónicas, abstractas y oscuras. Piezas difíciles que le hacían preguntas a la audiencia. 

    Jacqueline Nova falleció en 1975, dejando un legado valiosísimo para la música contemporánea en nuestro país y siendo una de las pioneras de la música electrónica en el continente.

    Y ud, ¿Ya conocía la historia de Jacqueline Nova?

  • ¿Y si nos volvemos accionistas de la música que nos gusta?

    ¿Y si nos volvemos accionistas de la música que nos gusta?

    Esa es una de las varias preguntas que me he hecho los últimos años con respecto a la llamada crisis de la música en streaming. Crisis que tiene efectos colaterales tan profundos como poner en stand by a bandas que inclusive llevan trabajando más de 15 años sin poder encontrar un modelo sostenible o rentable. Como es el caso de Oh’Laville, quienes anunciaron un alto en el camino debido al desgaste físico, emocional y financiero que conllevó toda la operación de la agrupación durante estos años.

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    Pero, por otro lado, gracias a esas preguntas y al recrudecimiento de las “fugas en el sistema” de las plataformas de streaming frente al pago de regalías a los artistas, surgen momentos bisagra que podrían ser fructíferos para el replanteo de la situación, como es el caso del rapero bogotano El Kalvo, quien al ver el panorama, decidió arrancar el 2026 invitando a sus fans a hacerse accionistas de sus nuevas canciones a través de un sistema de puntos que le permitirían financiar su nuevo disco.

    Idea brillante, a primera vista, pues se completa una cadena de retribución que, fuera de lo artístico, representa el modelo ideal para la relación fan/artista; y, por otro lado, ayudaría a mitigar la intermediación de plataformas que encontraron una mina de oro que podría estar próxima a caducar (aunque siendo realistas, es muy difícil que pase).

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    Según me contó el mismo Kalvo, la idea no es irse de las plataformas porque a fin de cuentas es un “mal necesario”. La idea es buscar otras opciones para rentabilizar los proyectos y vincular de manera más directa a los oyentes, quienes son, al final de la cadena, quienes la sostienen. 

    Ya otros debates serán los temas de rendimientos y los parámetros legales, pero por qué no pensarnos entre todos un replanteamiento del sistema? desde adentro? volver a las ventas de baúl? volvernos accionistas de nuestros artistas? Buena conversación…

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